jueves, 5 de mayo de 2011

Feria de 1905; entre rigodones, valses y sevillanas

La feria de 1905, como no podía ser de otra manera, comenzó con una amenaza de huelga por parte de los tranviarios. Al parecer era costumbre elevar las tarifas al doble de su precio en los días de feria, costumbre a la que se opuso la minoría republicana del Ayuntamiento. El asunto se complicó al ser la misma empresa que controlaba los tranvías la que suministraba de luz a la feria por lo que el apagón era inminente si no se encontraba un arreglo satisfactorio. Mientras se solucionaba el asunto los que hicieron su "agosto" fueron los cocheros. Al final se consiguió una salida airosa para todos permitiendo la subida sólo en las lineas que llevaban al recinto ferial.

En los Jardines de Eslava (actual hotel Alfonso XIII) se desarrolló la novedosa Exposición de Industrias sevillanas. El recinto se dividió en tres partes. La zona central donde se ubicaba el teatro y el café y las dos zonas ajardinadas de los laterales. Muchas fueron las empresas sevillanas que se dieron cita en la exposición presentado un muestrario de sus más novedosos artículos; ladrillos grabados, tejas, objetos refractarios, cemento armado para edificaciones, tuberías, fundición de hierro, prensas, construcción con bloques de corcho comprimido, aparatos de acetileno, azulejos, cañones de la fundición de artillería, litografías, mármoles, objetos de alumbrado, ortopedia, calzados, sombreros, guantes, telas, vidrios de Rodríguez Caso y otros muchos productos de la industria sevillana. También se expusieron los dos leones que sirvieron de moldes para los del Congreso de Madrid...y por supuesto barriles y delicias de la fábrica de cerveza de la Cruz del Campo.
Como la feria es en abril, aquel año de 1905 a pesar de que la Semana Santa fue muy tardía (el 16 de abril fue Domingo de Ramos) a la semana siguiente, sin más preámbulos, comenzó la feria.
En las casetas aun no existía la uniformidad que llegó años más tarde. El premio a la caseta más original se la llevó la del Centro Mercantil por una decoración exterior de estilo árabe. El año anterior también fue galardonada con un estilo, esta vez, oriental.

Cientos de turistas llegaban desde múltiples lugares de la geografía española y europea. De Madrid como era costumbre llegaron miles en los tradicionales trenes "botijo".
Leopoldo II de Belgica continuaba con una apretada agenda de caseta en caseta en el más riguroso incógnito.
En la parte destinada a la feria de ganado se instaron las casetas de la mayor parte de los ganaderos. Fue un mal año en transacciones. La terrible y pertinaz sequía hizo que se abaratasen los precios dado que sería difícil encontrar alimento para el ganado en un horrible verano que se avecinaba. La misma razón encontraron los posibles compradores para abstenerse en los tratos.
En el Huerto de la Mariana (actual plaza de América) se celebraba la tradicional exposición de ganado selecto.

La lista de las casetas;


Unido a la feria ganadera y a la festiva, los toros eran -como hoy y no sabemos por cuanto tiempo- uno de los puntales principales de la feria. Cuatro corridas de las prestigiosas ganaderías de Atanasio, Moreno Santamaría, Miura y Saltillo, para los grandes matadores; Fuentes, Bombita y Lagartijo. Las corridas eran exhibidas en los días previos a los festejos, en los corrales que al efecto existían en la dehesa de Tablada.

No debió ser una feria taurina que pasase a los anales de la tauromaquia, a tenor de los versos que le dedica el cronista;

Y en las casetas la animación nocturna era animadísima, bailándose en todas ellas sevillanas, valses y rigodones (aconsejo que entren en you tube y vean algún vídeo en el que se baile el rigodón -pinchen aquí y verán uno-...peaso de juerga, uf).

Todo en un ambiente de alegría regado siempre con manzanilla.
Y no les extrañe que en la caseta del Centro Mercantil, un grupo de jóvenes pertenecientes al mismo, entre rigodón y manzanilla estuviesen maquinando poner en regla una afición que cada día les apasionaba más.

5 comentarios:

Cornelio dijo...

Otra maravilla, don Antonio.

Me llama la atención, entre las casetas "propias" la de la viuda de "Magdougall".

Si es la viuda de don Guillermo, no llevaba ni dos meses fallecido.

Carlos Romero dijo...

Fantástico Antonio. Tengo curiosidad, ¿cómo se bailaría un rigodón?

Cornelio dijo...

Pues ya puestos, algo así

http://www.youtube.com/watch?v=eLXxbiyHhXY&feature=related

A. Ramírez dijo...

D.Cornelio; el muerto al hoyo y el vivo a...¡la feria!

D. Carlos; le he puesto un enlace para que se ilustre.

Manuel Caballero dijo...

Muy bonito.Vaya reliquia te has sacado.