-!Hombre Luisito, cuanto me alegro de verte!, veo que has mejorado tu inglés notablemente. ¿Cuándo has llegado a Sevilla?
-Hace un par de semanas, pero he estado liadísimo y aun no he tenido tiempo de pasarme ni por el Mercantil ni por el Eslava. ¿Qué tal están los chicos?- preguntó Luis.
-Todos bien. Los Zapata ya entregaron toda la documentación, pero va para largo, como sabes el gobierno civil es un tremendo desastre, al igual que el ayuntamiento. Las disputas y las ansias de poder parecen estar por encima de los propios intereses de los ciudadanos y así nos va.- Contestó Gallegos.
-Mira Luisito, ¿sabias que hemos estado a punto de quedarnos sin Semana Santa?

- Sí, lo he seguido por la prensa. Menudo estreno iba a tener la cofradía de Santa Cruz que con tanto esfuerzo han fundado Paco Alba y los demás hermanos de la corporación, sé que estaba entre las que no pensaban salir.- Dijo Luis.

-Efectivamente era una de ellas. Pero también habían muchas otras que secundaron la negativa a salir y entre ellas El Cachorro. No concibo una Semana Santa sin el Cachorro en la calle. Por Dios dónde vamos a llegar- Espetó Gallegos.



-Afortunadamente Luisito, parece que el conflicto se ha solucionado. Es la sempiterna lucha de los poderes fácticos con el poder político. Las Hermandades sin las subvenciones no pueden salir con la pompa y el boato que exige el ayuntamiento para atraer al turismo y el ayuntamiento cuando tiene que recortar gastos siempre corta por la parte más conflictiva y delicada. Así llevan varios siglos y siempre será así, no te extrañe que dentro de un siglo se peleen por los palos del tranvía...




-Mira Gallegos; los sevillanos siempre han tenido mala suerte con sus políticos. Todo el que llega hace bueno al anterior. Pero Sevilla puede con todo y saldremos de esta época de caos y confusión en la que los gobernadores civiles y los alcaldes duran tres días y medio por su incompetencia más absoluta. Esta ciudad sólo se mira su propio ombligo y así nunca saldrá de su anclado provincianismo. Basta salir unos años al extranjero para verlo todo claro. Aquí sólo vale el casino, los toros, pasear por la feria lo más pinturero posible y renegar de todo nuevo aire que intente resfrescar las anquilosadas raíces del pasado. No se invierte, pocos son los que se arriesgan a crear riqueza y contribuir al desarrollo industrial de la ciudad...
Un magnífico estadio con dos gradas laterales y cerrando los goles dos terrazas que se unían a las gradas mediante tapias con puertas de acceso. Con un aforo de casi 18.000 personas y una verde pradera de alfalfa y trébol.
Su inauguración oficial fue el domingo 17 de marzo de 1929 con un partido internacional entre España y Portugal con victoria de los locales por un rotundo cinco a cero.
Con el lunch de rigor;
Dos días después del citado encuentro se disputo un nuevo macht entre una selección de Lisboa y otra de Sevilla. 
La práctica totalidad de los jugadores eran del Sevilla F.C.
Imagen de los capitanes intercambiándose banderines y ramos de flores;
En el mes de mayo y ya iniciada la muestra no podían faltar eventos futbolísticos, entre las múltiples actividades realizadas, que dotaran de contenido e interés para el gran público las magníficas instalaciones municipales que con el esfuerzo y contribución de todos los ciudadanos y administraciones se habían construido.
De violentísimo se calificó el encuentro con un deplorable espectáculo por parte del conjunto uruguayo. Les dejo una completa crónica del partido en el que no faltó de nada; hubo penaltys, broncas, protestas, agresiones al árbitro, expulsados, retirada del equipo visitante, invasión de campo, intervención de la fuerza pública, de todo. Todo un espectáculo. Dos a dos fué el resultado.


Ochenta años se han cumplido de la inauguración del Stadium de la Exposición, y nadie ha hecho la más mínima mención a ello. Ochenta años hará dentro de poco del doble enfrentamiento entre Rampla Juniors y el Sevilla F.C. en el citado Stadium municipal sevillano, en el que el gran equipo de Andalucía puso su granito de arena para contribuir al éxito de la magna Exposición Ibero-Americana. 






" y se oyen palmas que nadie puede imitar..."



¿Qué sabemos de aquel hipódromo convertido eventualmente en campo de fútbol y que sabemos de Tablada? ¿Somos conscientes de lo que supuso y representó para la ciudad de Sevilla aquella dehesa?
La inmensa llanura de Tablada, situada al sur de Sevilla, era propiedad del Ayuntamiento siendo el lugar donde pastaban los ganados destinados al abastecimiento de carne de los mercados de la ciudad, pero también donde lo hacían las reses que se toreaban en las fiestas y a donde podían llevar libremente las caballerías y otros ganados los habitantes de Sevilla. Era una zona de uso común, una grandiosa dehesa regada por el Guadalquivir.
Les dejo dos preciosos artículos relacionados con el mundo del toro y Tablada que recrean la belleza de un lugar paradisíaco; la dehesa de Tablada, donde cuentan que tras cruzar el rio a nado, Juan Belmonte toreaba desnudo a la luz de la luna. 
Acoso y derribo.
Lugar multiusos donde los hubiera, Tablada se convirtió en pieza fundamental para el recreo de los sevillanos incluyéndose un sinfín de actividades lúdico deportivas en sus terrenos.
Y como no podía ser de otra manera también fue lugar de saraos, fiestas y juergas, en las ventas que jalonaban su camino a la orilla del río como la famosísima Venta Pilín que adornaba su nombre con el título de Real.
Y de multiples actos que contaban con la presencia de los Reyes.
La siguiente foto muestra la tribuna del hipódromo, presidida por sus Majestades, en una prueba hípica y automovilista a beneficio del consultorio de niños de pecho de Sevilla.
En 1906 un periodista catalán, enviado especial de el Mundo Deportivo, reflejaba la realidad de Tablada como lugar donde jóvenes aristócratas sevillanos, a la vuelta de sus estudios en Inglaterra, se dedicaban a diferentes deportes aprendidos en aquel pais.
El hipódromo estaba ubicado a la orilla del río, en el cauce de los Gordales. En las siguientes fotografías se aprecia perfectamente la situación del recinto, rodeada de árboles y una pequeña tribuna que lo presidía.

Sobre una foto actual, sombreado de verde, podemos ver la situación exacta de su lugar de emplazamiento.
En 1910 llega la aviación a la dehesa y en 1915 Sevilla cede su propiedad al Estado para la construcción de un aeródromo militar, escribiéndose páginas excepcionales para la historia de la aviación española y mundial, como el establecimiento de la primera línea de correo aéreo de España ( Sevilla - Larache), o el salto por primera vez del Atlántico sur con el vuelo del Plus Ultra.